¿Buscas dónde comer calçots en Barcelona? Nuestra guía actualizada te presenta una selección de restaurantes recomendados para una auténtica experiencia de calçotada.
La temporada de calçots va desde finales de otoño hasta principios de primavera, generalmente de noviembre a abril, aunque el punto álgido se sitúa entre enero y marzo. Durante estos meses, los campos catalanes se llenan de estas peculiares cebollas alargadas, y los restaurantes ofrecen "calçotadas", un festín donde los calçots son los protagonistas.
Los calçots son una variedad de cebolla tierna, con un sabor dulce y suave, que se cultivan principalmente en Cataluña, especialmente en la zona de Valls (Tarragona). Su nombre proviene del verbo catalán "calçar" (calzar), ya que durante su cultivo se van cubriendo con tierra para que la parte blanca se alargue. Según la reglamentación de la IGP, esta longitud debe estar entre 15 y 25 cms.
La forma tradicional de comer calçots es toda una experiencia: se coge el calçot por la parte verde, se pela la capa exterior chamuscada, se moja en la deliciosa salsa romesco (hecha con tomates, almendras, avellanas, ñoras y aceite de oliva) y se come de un bocado, levantando la cabeza hacia arriba. ¡Es tradición mancharse las manos y disfrutar sin complejos!
La temporada de calçots es una de las épocas más esperadas por los amantes de la gastronomía catalana. Estas tiernas cebollas dulces, asadas a la parrilla y acompañadas de la deliciosa salsa romesco, son un manjar que se disfruta en compañía de amigos y familiares. Si estás en Barcelona durante la temporada, no puedes perderte la oportunidad de probar una auténtica calçotada. Aquí te presentamos una selección de los mejores restaurantes para comer calçots en Barcelona:
Con más de 80 años de tradición, Bodega Joan es un establecimiento emblemático en el barrio del Eixample. Sus calçots se cocinan en una auténtica brasa, lo que les da un sabor inigualable. Además, su ambiente acogedor y familiar te hará sentir como en casa. No dejes de probar sus alcachofas, el pulpo a la gallega y los caracoles para completar la experiencia. Ofrecen un menú de calçotada por 33.50€.

Con más de 28 años de historia, Pasa Tapas es un referente para disfrutar de las mejores calçotades en Barcelona. Preparan los calçots en una brasa real, ofreciendo una experiencia auténtica como si estuvieras en una masía. El restaurante tiene una gran capacidad y salas privadas para eventos de hasta 300 personas, ideal para comidas en grupo y celebraciones.

Ubicada en una preciosa masía del siglo XVII en el barrio de Horta, Can Travi Nou ofrece una experiencia auténtica de calçotada sin salir de la ciudad. Su cocina mediterránea tradicional y sus amplios jardines hacen de este lugar un entorno idílico para disfrutar de los calçots. Ofrecen menús de calçotada desde 43€.
Del mismo grupo que Can Travi Nou, Can Cortada se encuentra en una masía que es, en realidad, un castillo declarado Patrimonio Artístico de Barcelona. Ofrecen un menú de calçotada tradicional en un entorno histórico y rural. El menú de calçotada tiene un precio de 48.90€ por persona, incluyendo vino y café.

Can Vador es un clásico discreto en el Eixample conocido por su cocina catalana a la brasa. Durante la temporada de calçots, ofrecen un menú de calçotada con calçots de la DO Valls y carnes a la parrilla por 35€. También tienen menús de día y de fin de semana a precios competitivos.
Ubicado en la montaña de Montjuïc, La Foixarda es una brasería con una terraza con vistas a la pista central de la hípica. Ofrecen un menú de calçots con 15 unidades por 32.50€. Es un lugar ideal para disfrutar de una calçotada en un entorno natural y familiar.
Situado en pleno barrio Gótico, cerca de la Plaza Sant Jaume, El Pintor pertenece al mismo grupo que Can Travi Nou. Ofrecen los mismos calçots de calidad y un menú similar por 41€. Es una excelente opción si quieres disfrutar de una calçotada sin salir del centro de la ciudad.

En plena montaña de Collserola, Nou Can Martí ofrece unas vistas espectaculares de Barcelona. Es un restaurante con cocina tradicional catalana, incluyendo calçotades que comienzan en noviembre. Es un lugar perfecto para sentirse lejos de la ciudad sin tener que desplazarse demasiado.
Con varios locales, el de Gràcia es considerado el más auténtico. Can Punyetes es famoso por sus calçots y ofrece un ambiente rústico y tradicional para disfrutar de una buena calçotada. Ofrecen precios de temporada en su menú.
En una calçotada tradicional, se suelen servir entre 10 y 15 calçots por persona como primer plato, seguidos de carne a la brasa.
No es recomendable. Los calçots fuera de temporada (mayo-octubre) no tienen el mismo sabor dulce característico. La mejor época es de enero a marzo.
La auténtica salsa romesco catalana se elabora con tomates asados, ñoras (pimientos secos), almendras tostadas, avellanas, ajo, vinagre, aceite de oliva virgen extra y sal.
Esta es solo una muestra de los muchos restaurantes en Barcelona donde puedes disfrutar de una deliciosa calçotada. Te recomendamos reservar con antelación en la Bodega Joan, especialmente los fines de semana ¡Buen provecho!