Dónde comer calçots en Barcelona sin ir a una masía: temporada 2026-2027, cómo se comen y 8 restaurantes de la ciudad, con el menú calçotada de Bodega Joan.
Guía actualizada para la temporada de calçots 2026-2027. Si buscas dónde comer calçots en Barcelona sin coger el coche hasta una masía, aquí tienes cuándo empieza la temporada, cómo se comen y los restaurantes de la ciudad donde hacer una calçotada de verdad.
La temporada de calçots va de noviembre de 2026 a abril de 2027. Los primeros llegan a finales de otoño, pero el mejor momento está entre enero y marzo, cuando el calçot tiene más dulzor. Fuera de esos meses no hay calçotada que valga la pena. Lo explicamos con más detalle en cuándo es la temporada de calçots en Barcelona.
Los calçots son una variedad de cebolla tierna y dulce que se cultiva sobre todo en Cataluña, en la zona de Valls (Tarragona). El nombre viene del verbo catalán calçar: durante el cultivo se van cubriendo con tierra para que la parte blanca se alargue. La IGP Calçot de Valls fija que esa parte blanca mida entre 15 y 25 centímetros.
Se coge el calçot por la parte verde, se tira de la capa exterior chamuscada, se moja en salsa romesco y se come de un bocado, levantando la cabeza. Es tradición mancharse las manos, por eso en una calçotada se sirve babero. Después de los calçots llega la carne a la brasa, y se cierra con postre y sobremesa larga.
Una calçotada no exige salir de Barcelona. Estos son los sitios de la ciudad donde se hace bien, del centro a las afueras. Los precios de cada casa cambian cada temporada: consulta su web antes de ir.
Somos una bodega-restaurante abierta en 1942 en el Carrer del Rosselló, en pleno Eixample. Asamos los calçots en brasa de verdad hasta que la capa exterior queda negra, y la salsa romesco la hacemos en casa. Nuestro menú calçotada incluye 10 calçots por persona con romesco, parrillada de carne (pollo, churrasco, butifarra y panceta) con patata al caliu, alcachofas a la brasa y alioli, crema catalana de postre y una bebida por 33,50 €. Si queréis seguir con brasa, la carta de carnes a la brasa tiene chuletón de Girona y entrecot de ternera gallega.

Con más de 28 años de historia. Preparan los calçots en brasa real y tienen salas privadas para grupos de hasta 300 personas, así que es la opción para calçotadas de empresa y celebraciones grandes.

Una masía del siglo XVII en Horta, con jardines. Es lo más parecido a ir al campo sin salir de la ciudad.
Del mismo grupo que Can Travi Nou, en una masía fortificada catalogada como patrimonio de Barcelona. Calçotada tradicional en un entorno histórico.

Brasería en la montaña de Montjuïc, con terraza junto a la hípica. Buena opción para una calçotada al aire libre en familia.
Cerca de la plaça Sant Jaume, del mismo grupo que Can Travi Nou. Para quien quiere calçots en Ciutat Vella.
En plena sierra de Collserola, con vistas sobre la ciudad. Cocina catalana tradicional y calçotadas desde noviembre.
Tiene varios locales; el de Gràcia es el más auténtico. Ambiente rústico y calçots de temporada.
Una calçotada en masía supone coche, carretera y conductor que no bebe. En la ciudad llegas en metro, puedes reservar para comer o para cenar y la sobremesa no depende de la vuelta. Bodega Joan está en el Carrer del Rosselló 164, junto a la parada de metro Hospital Clínic (L5).
En una calçotada tradicional se sirven entre 10 y 15 por persona como primer plato, seguidos de carne a la brasa. Nuestro menú incluye 10.
El menú calçotada cuesta 33,50 € por persona e incluye calçots con romesco, parrillada de carne, postre y una bebida. Todo el detalle está en la página del menú de calçots.
No es recomendable. Entre mayo y octubre el calçot no tiene el dulzor que lo caracteriza. La mejor época es de enero a marzo.
Tomate asado, ñoras, almendras y avellanas tostadas, ajo, vinagre, aceite de oliva virgen extra y sal.
Sí. La calçotada es una comida de grupo y en temporada alta el comedor se llena, sobre todo los fines de semana. Reserva tu mesa online o llámanos.
Más de ochenta años después, seguimos haciendo lo mismo: brasa de verdad, producto de temporada y mesa larga. Si este invierno te apetece una calçotada sin salir de Barcelona, reserva con antelación. ¡Bon profit!